
ALTERACIONES SENSORIALES
¿QUÉ SON LAS ALTERACIONES SENSORIALES?
Nuestro sistema nervioso recibe constantemente información procedente de nuestro cuerpo y del entorno para detectar, organizar e interpretar esta información y responder a cada situación. Cuando existen alteraciones en este proceso, determinadas sensaciones se perciben de manera inadecuada, haciendo que algunas actividades cotidianas resulten incómodas, impredecibles o especialmente exigentes.
Las manifestaciones son diferentes en cada persona y pueden estar relacionadas con:
- Alteraciones en la respuesta a los estímulos (hiper o hiporrespuesta).
- Búsqueda de determinadas sensaciones y dificultades para percibirlas o diferenciarlas.
- Problemas para regular el nivel de activación.
- Dificultades en el movimiento, el equilibrio y la percepción corporal.
- Dificultades de planificación motora y coordinación en actividades de precisión (como la escritura).
Las alteraciones sensoriales pueden repercutir en la autonomía, la alimentación, el descanso, el juego, el aprendizaje, el trabajo y la participación en las actividades habituales.
SEÑALES DE ALERTA
Algunas situaciones que pueden hacer recomendable una valoración son:
- Mostrar malestar ante estímulos que habitualmente son bien tolerados por otras personas (sonidos, texturas, movimientos, lugares o tipos de contacto).
- Buscar constantemente movimiento, presión, saltos, giros o contacto.
- Parecer poco consciente de algunos estímulos o necesitar que sean más intensos para responder.
- Presentar dificultades para orientarse, mantener el equilibrio, conocer la posición del propio cuerpo y organizar los movimientos.
- Presentar dificultades para realizar actividades que requieren precisión y coordinación.
La presencia de alguna de estas señales no implica necesariamente una alteración sensorial. Es necesario valorar cuándo aparece, en qué situaciones y cómo afecta al funcionamiento de la persona.
EVALUACIÓN
En NeuroSer realizamos evaluaciones individualizadas de las alteraciones sensoriales, buscando comprender la relación entre la forma de procesar las sensaciones y las dificultades que aparecen en la vida cotidiana.
La valoración parte de una entrevista detallada y de la información proporcionada por la propia persona y su entorno. Se analiza cómo responde ante diferentes experiencias y situaciones y se realiza una observación clínica estructurada.
Se valoran los sistemas táctil, vestibular, propioceptivo, visual, auditivo, olfativo y gustativo, así como aspectos relacionados con la regulación, discriminación sensorial, percepción corporal, equilibrio, coordinación, control postural y planificación motora.
También se observa el desempeño en diferentes actividades funcionales, teniendo en cuenta cómo la persona organiza sus movimientos, responde a los estímulos y utiliza la información sensorial para realizar las tareas.
Cuando está indicado, se incorporan cuestionarios y pruebas estandarizadas que permiten completar la información y obtener un perfil sensorial más preciso.
La evaluación permite identificar las necesidades específicas de cada persona y determinar cómo están interfiriendo en su participación y desempeño en las actividades que forman parte de su día a día.
INTERVENCIÓN
En nuestro centro realizamos intervención basada en Integración Sensorial, adaptando las experiencias y actividades a las características, necesidades y objetivos de cada persona.
El trabajo puede dirigirse a:
- Mejorar la regulación de las respuestas ante los estímulos.
- Favorecer la discriminación y organización de la información sensorial.
- Potenciar el equilibrio, la coordinación y el control postural.
- Desarrollar la planificación del movimiento y la motricidad fina.
- Favorecer la autonomía y la participación en las actividades de la vida diaria.
La intervención se desarrolla mediante experiencias sensoriales y actividades funcionales, buscando que la persona pueda utilizar de forma más eficaz la información que recibe para desenvolverse en sus diferentes entornos.
El objetivo final es favorecer una participación más autónoma y satisfactoria en las actividades que son significativas para cada persona y mejorar su adaptación a las demandas de su día a día.
